Con el paso del tiempo cada vez noto más que deseo sentirme como cuando subía las escaleras de casa de mi abuela
y me inundaba el aroma de su cocina desde que abría la puerta del rellano
porque a cada peldaño que subía me sentía más cansada,
pero con más ganas de llegar arriba y sentarme a comer con ella.
Tenía que haberle pedido todos los días
que me hablara más de mi abuelo al que me hacía sentir cerca sin haberle conocido,
que me enseñara una y otra vez, hasta grabar en mi mente, todas las fotografías que tenía en casa
y que me contara cada día todas las historias que estaban en su mente.
Con el paso del tiempo cada vez siento más que me quedé con muchas cosas por aprender
y, que sin darme cuenta, era muy feliz empapándome
de todo lo que tenía por enseñar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario