Miedo a elegir,
miedo al dolor,
miedo a pensar,
miedo a repetir lo mismo de siempre...
Hoy en día ser volátil está de moda,
querer da miedo,
ser escuchado agobia
y que te pregunten agota.
Nos hemos acostumbrado a vivir entre mentiras,
sufriendo por nosotros mismos y al final solo nos rompemos más para sentirnos vacíos de nuevo.
Y como se mata ese miedo?
Conocer a alguien implica que pienses demasiado las cosas,
nos aterra dejarnos llevar tanto emocionalmente que volvamos a rompernos tanto que no seamos capaces de reconstruirnos,
jugamos a generar inseguridades en el resto de personas para no ver las nuestras propias,
normalizamos las relaciones diluidas en dudas,
nos acostumbramos a tomar cervezas y follar porque no somos capaces de implicarnos,
y entonces llega el vacío...
y siguiente.
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