Recuerdo

Recuerdo despertarme sola en la cama 

en medio de la madrugada

y sentir por todo el cuerpo la sensación de soledad,

de abandono por todo el cuerpo.

Recuerdo el pánico embriagándome,

recorriendo cada parte de mi cuerpo 

y sintiéndola hasta la punta de mis dedos.

Vestirme rápido con cualquier cosa.

Recuerdo la sensación de frío andando por las calles de Hospitalet

y el terror de tomar malas decisiones,

                                                         otra vez.

Pensar en el terror de lo que estaba haciendo y, aún así, seguir adelante,

sin para,

encontrarme delante de su puerta, temblando, esperando

a sabiendas de lo que estaba a punto de hacer,

motivada por el terror y el dolor .

Toqué el timbre y esperé notando como me abrumaba el descontrol,

subía mi adrenalina y ya no podía frenar.

Entonces decidí que no volvería ser así,

                                            que esa parte de mi debía desaparecer.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Encontrarse

Siempre he pensado que querer a alguien también es tener ganas de encontrarse incluso cuando todo parece alejarte. Que no se trata de no fal...