Debo confesar que me aterra redactar esta carta por miedo a afrontar mis
sentimientos por ti, pero también sé que es el momento de hacerlo si quiero
mejorar, evolucionar y ser libre porque nuestro lazo lo merece al no ser una
historia común aunque, es cierto que, en la especialidad del amor ninguna lo
es.
Quizá nos lanzamos a la piscina cuando no estábamos preparados, tú no lo
estabas por tu relación anterior, pero lo hicimos igualmente y ahora soy
consciente de ello. Intentamos ser fuertes, luchadores y aferrarnos a ese amor
tan grande que teníamos el uno por el otro (también nos idealizamos un
poquito), pero no fue suficiente y ninguno de los dos lo quiso aceptar. A día
de hoy, después de todo lo vivido contigo, cuando te nombro sigo diciendo que
fuiste el amor de mi vida y que nunca sentiré algo así por nadie, sabías que
estaba dispuesta a cualquier cosa por construir contigo y por ti dejando así,
sin darme cuenta, que te aprovecharás de ello. ¿Qué doloroso, verdad?
No solo era difícil estar juntos sino poder mantenerlo para formar algo
sano y fuerte, algo admirable, pero lo destrozamos todo lo que pudimos y más
hasta que el fracaso nos abrumó a los dos y con ello oscurecimos todos nuestros
sentimientos. Aún se me desgarra el alma al pensar que no fuimos capaces de
lograrlo.
Redacto esto con en el mismo pavor que te comenté al principio, llorando como
si no hubiera derramado suficientes lágrimas por ti ya, por nosotros… Esto me
hace recordar la impotencia que sentía dentro de nuestra relación al no poder
solucionar nada contigo, llorando a mares y entristecida siempre, por eso mismo
estoy convencida de que la decisión que tomé al zanjar nuestro vínculo fue la
correcta ya que era insostenible para los dos. Seguir haciéndonos daño como lo
hacíamos no era sano ni justo para dos personas que se quisieron como lo
hacíamos nosotros cuando éramos capaces de vivirlo realmente bien.
Me gustaría que supieras que para mí fue realmente doloroso tomar dicha
decisión, dejarte marchar sabiendo todo lo que comportaba para mí, asumiendo el
miedo que me daba no volver a verte y amándote de la misma forma y con la misma
intensidad que llevaba haciéndolo durante 8 años a tu lado porque sabes de
sobra que te di todo mi corazón con todo el amor que tenía dentro de mí y al
hacerlo dejé que te llevarás esa parte de mi tan importante que ni tan solo sé
si volveré a recuperar, pero, al menos, he encontrado el valor para intentar
recuperarla porque, ahora sí, estoy
convencida de que merezco mucho más, merezco ser feliz y poder compartirlo con
alguien que realmente sea digno de ello.
Hoy decido romper esa especialidad que nos unía. Hoy me despedido de ti.
Hoy decido ser libre de ti.
Gracias por este aprendizaje.
Con amor,
Meritxell
Llegue aquí de la forma mas random y imprevista imposible, cosa del destino? Quien sabe, no entenderé el contexto, motivos o sentimientos detrás, pero lo que si puedo compartir es la frustración y dolor que se esconden en esas letras.
ResponderEliminarEl tormento y el ciclo infinito que estamos condenados los humanos solo es otra muestra mas de que se ríen de nosotros.
Te imaginas un mundo sin odio, envidias, competencia, celos... Seria un mundo perfecto pero no seriamos humanos.
Creo que seguiriamos siendo humanos y una versión muy mejorada, pero la mayoría no quiere hacer el trabajo que debe para solucionar las cosas.
EliminarGracias por comentar :)