Gracias por quedarte cuando mis días son tormenta
y mis palabras llegan desordenadas.
Gracias por sostener mis silencios
como quien abraza un temblor sin miedo,
como quien elige quedarse aun cuando todo tiembla.
Por entender que a veces soy caos,
pero siempre soy verdad.
Porque entre mi caos y tu espera,
aprendí que también ahí,
justo ahí,
puede nacer un hogar [que lleva tu nombre].
No hay comentarios:
Publicar un comentario