Volvamos a ese lugar
donde todo era más nuestro,
donde el tiempo no pesaba
y el silencio no era miedo.
donde todo era más nuestro,
donde el tiempo no pesaba
y el silencio no era miedo.
Dejemos de posponer lo que nos enciende,
de sostener lo que apaga despacio,
de quedarnos donde ya no cabemos,
donde ya no somos.
Aún estamos a tiempo,
aunque a veces cueste creerlo,
de elegirnos sin miedo,
de caminar hacia lo que calma,
hacia lo que hace bien de verdad.
No necesitamos certezas,
solo un poco de valentía
para no volver a abandonarnos,
para recordar que merecemos quedarnos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario