Hicimos lo que pudimos,
lo que supimos Adri.
No era nuestro momento,
ni supimos hacerlo bien ninguno de los dos,
pero siempre te agradeceré como me quisiste
siendo mi amigo ante todo.
Me ayudaste a crecer
y a recordar las partes que olvidaba de mí.
Me despido de ti por obligación,
por ser un imbécil cuando no debías serlo,
me despido de ti sin aún creer que es cierto.
Solo espero haberte dado lo mismo a ti.
[Te espero en el olivo de la plaza, en media hora]
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