Quizá ya no es tu necesidad de destruir,
ni el dolor que llegas a sentir,
quizá ya has aprendido a vivir feliz,
plena,
sin miedo.
El problema es que las personas decepcionan
más de lo que llegas a esperar
y, por eso, te ahogas en dolor.
Depender de alguien siempre duele,
pero debes aceptar que nunca podrás estar sola.
No hay comentarios:
Publicar un comentario