Empiezas a colapsar,
tu cuerpo, tu tiempo, tu alma...
Quizá no tienes la culpa
[ni él tampoco]
de ir a ritmos diferentes, de sentir de forma distinta.
Entonces empiezas a caer un poco más,
pero te diste cuenta?
Las cosas que tenían importancia ya no la tienen del mismo modo,
no dejaste de sonreír
ni de vivir.
Creciste tanto que el mundo empieza a quedarse muy pequeño
y por eso este es tu momento,
no deberías dejarlo pasar.
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