A veces quieres morir,
no porque quieras irte,
sino porque necesitas que pare.
no porque quieras irte,
sino porque necesitas que pare.
Que pare el ruido,
la presión del pecho,
la sensación de no llegar nunca
a ningún lugar que se sienta suficiente.
A veces el deseo de desaparecer,
es cansancio.
Un cansancio hondo
que no se cura durmiendo.
Es mirar la vida
y no encontrar dónde apoyarte.
Es querer silencio
sin tener que romperlo todo.
Y lo más confuso
es que al mismo tiempo
hay algo pequeño que late.
Muy bajo,
pero late.
es que al mismo tiempo
hay algo pequeño que late.
Muy bajo,
pero late.
No siempre quieres irte.
A veces solo quieres dejar de doler.
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