Octubre tiene algo de despedida.
Las hojas caen
sin pedir permiso,
como si supieran
que no todo está hecho para quedarse.
Y pienso que quizá
yo también debería aprenderlo.
Dejar de sujetar tan fuerte,
de buscar respuestas donde ya no las hay.
De confundir echar de menos
con lo que verdaderamente es.
con lo que verdaderamente es.
No hay comentarios:
Publicar un comentario