Respiro,
pero hay días
en los que no me siento viva.
pero hay días
en los que no me siento viva.
Días en los que mi cuerpo avanza
y mi alma se queda atrás,
abrazada a lo que perdí,
a lo que nunca fue,
a todo aquello que todavía
no he aprendido a soltar.
Me pregunto
cuánto de mí queda
después de tanto echarme de menos.
Si algún día
volveré a encontrarme
en las pequeñas cosas,
en la calma de una tarde,
en una risa inesperada,
en las ganas de quedarme
donde antes solo quería huir.
Si algún día
dejaré de sobrevivir a mis días
y vuelveré a sentir
que también son míos.
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