Quiéreme cuando no sea fácil.
Cuando me vuelva borde, silencio, distancia.
Cuando no sepa pedir y solo sepa cerrar puertas.
Quiéreme cuando menos lo merezca,
porque será justo ahí
donde más esté temblando el alma.
No me quieras solo cuando brillo,
cuando soy luz, risa y casa abierta.
Quiéreme también cuando soy sombra,
cuando me pierdo dentro de mí
y no sé volver sola.
Si vas a quedarte,
quédate en mis días torcidos,
en mis miedos mal puestos,
en mis palabras que no saben salir bien.
Porque amarme cuando todo es bonito
lo puede hacer cualquiera.
Pero mirarme con ternura
cuando no sé quererme yo,
eso…
eso es amor del que se queda.
No hay comentarios:
Publicar un comentario